Estilo y clase, ¿nace o se hace?

Estilo y clase, ¿nace o se hace?

A menudo nos preguntamos qué debemos hacer para tener estilo, clase, cómo debemos vestirnos, qué tenemos que llevar en cada ocasión, incluso cómo debemos comportarnos.

Sin ninguna duda y como premisa a mi manera de pensar, la clase, nada tiene que ver con lo que llevamos puesto, es más, me atrevería a decir que es inadecuado relacionar la clase a un modo u otro de vestir. 

Para mí, tener clase es saber comportarse en cualquier lugar y con cualquier tipo de persona. Si a esto añadimos un buen atuendo, definitivamente tendremos clase y además estilo. La educación juega un papel fundamental en la cuestión que hoy debatimos, puedes llevar un vestido de Chanel y ser la persona más vulgar sobre la faz de la tierra. Por este motivo desterraremos de nuestro artículo el tan usado trio, clase-estilo-dinero. Tener dinero no significa tener gusto, ni clase, ni estilo, así que borraremos de nuestra mente ahora mismo, la cuestión económica.

 

Lo primero a tener en cuenta es que el dinero no te da ni clase ni educación ni estilo, tendremos que buscar otras vías para llegar a nuestro objetivo. 

Pongámonos delante de un espejo, ¿qué ves? ¿cémo te ves? ¿te gusta lo que has encontrado? Uno de mis ejercicios preferidos es buscarme ante un espejo, aunque a priori no encontremos nada, poco a poco nos iremos dando cuenta de que nos estamos estudiando minuciosamente, lo cual es un buen comienzo. Busca dentro, no te fijes en lo que hay fuera, sino en lo que hay dentro, lo que dice tu mirada, lo que transmite tu sonrisa, lo que tienes ahí guardado.... si no te gustas tú, no podrás gustarle a nadie.

Sentirse bien con uno mismo y fundamentalmente gustarse, es una de mis principales premisas. Hay que trabajarlo mucho, pero sin duda es nuestra mejor carta. El exterior tiene que estar coordinado con el interior, así transmitiremos tranquilidad, paz interior, sosiego y seguridad en uno mismo. Poco a poco vamos descubriendo nuestro estilo que no tiene que ser igual al de otra persona, solo tiene que ser nuestro, privado, autentico. No hay otra persona exactamente igual a mí.... ni a tí.

Segundo a tener en cuenta, nuestro estilo es personal y único, y es lo que nos definirá. No necesitamos ir a la última moda, solo ser nosotros mismos. Llevar lo que nos gusta y nos favorece.

Como bien dijo Luis Buñuel..."La moda es manada; lo importante es hacer lo que a uno le da la gana"

Cuando hablamos de "tener clase" lo atribuimos en numerosas ocasiones a ir bien vestida o a tener un nivel adquisitivo alto. Como hemos desterrado este concepto erroneo de nuestra mente, buscaremos otras situaciones a las que poder asociar esta palabra que tan de cabeza nos trae. Sin duda no se puede tener clase sin educación, es la base fundamental y prioritaria, saber comportarse ante cualquier situación y con cualquier tipo de persona es prioritario, pero también es muy importante, ser humilde, sencilla, coherente y en ocasiones prudente y tremendamente diplomática. Si no hemos nacido con estas maravillosas cualidades, tenemos mucho trabajo por hacer, pero con un ejercicio personal y una práctica diaria conseguiremos nuestro objetivo.

En definitiva, todos nacemos de la misma forma, todos llegamos al mundo esperando aprender lo correcto, nacemos desnudos, sin nada, pero a partir de ahí comienza nuestro camino, las influencias externas y cercanas nos convertiran en personas diferentes, con nuestras virtudes y nuestros defectos, con nuestras ganas de aprender y prosperar o con el conformismo, con la intención de llegar a ser personas únicas o ser uno más del rebaño. Como bien decía Yves Saint Laurent....."Con los años he aprendido que lo más importante de un vestido es la mujer que lo lleva puesto" 

    

 

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