Alta Costura, ¿mito o realidad?

Alta Costura, ¿mito o realidad?

Cada día se utiliza el termino de Alta Costura en miles de publicaciones en todo el mundo. Sin duda la moda, la Haute Couture, los desfiles, y todo lo que engloba esta industria, se ve a veces envuelto en un halo de divinidad y fanatismo. Es muy emocionante saber que pronto, concretamente en Enero, podremos ver una de las celebraciones más exclusivas, artísticas y sofisticadas en la que se citan la "creme de la creme" del mundo de la moda. Pero la pregunta que me planteo es la siguiente, ¿sigue existiendo hoy en día la Alta Costura tal y como nació a finales del siglo XVIII o quizás ha avanzado a través de los tiempos dejando de ser tan elitista, exclusiva y artesanal?

Gracias a nuestra amiga la historia, conocemos que los primeros pasos de la Alta Costura comenzaron con Rose Bertin, diseñadora personal de María Antonieta. A ella se le atribuye la introducción de la Alta Costura a la cultura francesa. Es complicado entender hoy en día, como pudo nacer este movimiento que aún perdura en una época tan convulsa como aquella, una epoca en la que la Haute Couture era un privilegio exclusivo de la Reina, una epoca que acabó con la Revolución Francesa y con la guillotina para Maria Antonieta. 

Conocemos que la costura se hacía manualmente, se confeccionaba pieza a pieza, y el trabajo era puramente artesanal. Hoy en día es fácil imaginar que, en los desfiles de Alta Costura, hay mucho trabajo de maquinaria pero también horas y horas de trabajo artesanal como bordados de pedreria, creación de flores, adornos, pasamanerías, incluso algún vestido hecho a la vieja usanza Haute Couture donde los sobrehilados de las costuras estan realizados a mano, una verdadera obra de arte. A mediados del siglo XIX Charles Frederick Worth, diseñador inglés que tras siete años de formación llega a París, fundaría la Camara Sindical de la Costura Parisina Worth. Fue pionero a la hora de firmar sus diseños, tal como lo hacían los artistas de otras disciplinas como la pintura o la escritura, atribuyéndose así el estatus de “celebridad”. Se acuñó entonces el termino de Haute Couture para identificar sus creaciones.

La Alta Costura fue una realidad, realidad que acuñó un término que perdura hasta nuestros días. No todo es artesanal en la actualidad, lo sabemos, pero también hay que saber que no todo el mundo puede denominarse en París con el término Haute Couture. No todas las firmas cumplen los requisitos necesarios para usarla, esta protegida por ley en Francia cual tesoro divino. La Cámara de Comercio de la Industria de París anuncia cada año a los afortunados. Hoy en día podemos decir que el mito no existe, la Alta Costura es una realidad, una realidad con sus altibajos , con sus dimes y diretes, con su mejor y peor cara, una realidad que intenta sobrevivir en una sociedad puramente tecnológica, en la que el gusto por lo artesanal y lo manual deja mucho que desear, pero no hay que decaer. Ella fue capaz de sobrevivir a epocas realmente oscuras, a guerras mundiales, a la tecnología, al diseño por ordenador y al bordado automático. Creo que merece nuestro esfuerzo y nuestro buen hacer en la costura más exclusiva, delicada y artesanal que nunca existió....el arte de la Alta Costura.

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